Tres inesperadas "caidas" de fin de año...

 

Se nos fue una persona “hito” de la Belgrano…

 

            Él había seguido la tradición pizzera de Don Orestes Gilardi.

            Lo "sintonicé" bien recién a la altura de la primavera alfonsinista, año 84 cuando había yo dejado San Pedro (Ingenio La Esperanza exactamente) y me había insertado en el mundo laboral capitalino. Antes, hacia fines de los 70 cuando venía del Ingenio a razón de dos veces a la semana a mi sesión de terapia, iba inevitablemente a la pizzería, pues no soportaba volver sin mi dosis de adicción a las harinas con salsita Gilardi. En algún momento y ya casado, la patrona juzgaba: " yo creo que tu pretexto para comer pizzas sin culpa alguna es venir a terapia y yo que la voy de acompañante y cómplice".

            Pasados los años, ya en la era menemista y todavía en el viejo local de Belgrano al 700 se agrandó la imagen suya en mi display. Yo era un laburante en Jujuy de lunes a viernes y un padre de fin de semana en Tucson.

            En algún momento puntual mi casa aquí era el Augustus y la comida un "karma" de 4 veces al día mínimas. Ya por entonces la dosis de pizza semanal se cuadruplicó. Rodeados de hinchas de Boca y liderados por Nani nos encontrábamos acorralados Ernestito Aguirre sus hijos y yo. Algún hincha del "rojo": Willy quien ya "cortaba el bacalao" - perdón la pizza - en porciones de tamaño único en el país! Yo comí pizzas como cualquier argentino medio en casi todas las pizzerías del país - exagero?, no!, por supuesto, pero, en ronda de amigos en Tucson, comentaba el tamaño de las porciones de "La" Belgrano.

            Allí me crucé con varios personajes jujeños Carlitos Territoriale, el Sátiro Barrau y muchos otros entre ellos el que sería luego mi cardiólogo: Ricardito Hábil integrante junto a Nani, el contador Gerbino y otros que se van borrando de mi memoria, en la mesa central de las mañanas de Carena. Mesa cuyo circulo no me atreví a invadir nunca a pesar de conocerlos casi a todos.

            Se fue de "La" Belgrano el sucesor de quién no olvidaré jamás el saludo a la entrada y salida de la pizzería: "Hola gallego, chau gallego!". Pizza común, coca chica, algún Sancorito o Serenito de postre a modo de rúbrica del día y, con un "acusi” de tamaño social me encaminaba al hotel. “Ufa! mañana viajo a Tartagal y comí demasiado!” SARAVÁ Nani Gilardi!... hincha de Boca!




 


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