De amigos y otros asuntos...
Solo me queda escribir…
Sobre él. O acerca de él,
mi amigo Crú. Unos minutos habrían pasado desde que falleció ese Domingo 17 de este
Noviembre que se va terminando bastante gris -aquí en la capital jujeña- cuando
recibí el WhatsApp de su hijo Martin: “Lamentablemente a mi papá le dio un paro
cardiorrespiratorio y no resistió. Recién falleció”. Eran la 19:35 según mi
celular. A las 19:41 mis condolencias viajaron vía internet. Solo eso, y de
allí en adelante apenas atiné a informar por la misma vía, a los otros tres o
cuatro del círculo rojo, ¡mi círculo rojo!. A lo mejor para él no era tan así,
ya que una de sus características virtuosas, digamos, era el intento de
incorporar gente a ese grupo, y desde que tengo uso de razón yo no lo dejaba.
Algunos definieron a ello como un comportamiento gregario. No es exactamente
eso. Yo le decía: “Perdonáme hermano pero yo soy “secesionista,” que si bien el
primer sinónimo es “separatista”, me sonaba a muy cosa de vascos, mientras que
la otra me transportaba a la guerra de secesión. la que ganaron?... ¡los yanquis!
Él se reía y me dejaba hacer. Creo que no le importaba, no sé, uno no termina
de conocer a sus mas cercanos aunque pretenda decir: “lo conozco de toda la
vida”.
De hecho nos conocimos
en las escalinatas de la Casa de Gobierno de Tucumán, en un “plantón” típico de
desfiles, por alguna fecha patria a la que asistían ese grupo de tres que eran:
el abanderado y sus escoltas de escuela pública tucumana. ¡Horas! al pié del
cañón, “cagados” de frío y generalmente de hambre también. Algunos años después
nos encontramos en el patio del Colegio ese que queda en “la General Paz 920” y
que allí sí puedo decir teníamos un comportamiento gregario. Éramos los “piernas”
del Técnico. Años despues pudo comprobar en su laburo, el hecho de que, cuando algún
profesional de la ingeniería se relacionaba con él, y éste “chico” había sido
egresado del Técnico la cosa cambiaba, el trato era como de integrantes de una
hermandad. “Llevamos la marca en el orillo hermano” le decía yo. ¡Claro gallego,
así es! ¿Gregario yo?
Y si bien éste casi
recuerdo por escrito, o descarga más bien; pues hoy jueves 20 “recién me cayó la
ficha” y puedo decir, como le dije a Luis por teléfono: “hermano lo perdimos a
Crú!. ¡Qué cagada!.
Carlos Reynaldo
Rodriguez devenido en CRR! -sonido simil onomatopeya- cuando sus compañeros de
Colegio se referían a él, para diferenciarlo del “otro Rodríguez”: Carlos
Ignacio Rodríguez a quien rebautizaron como CIR!. Por eso digo, en mi circulo
rojo fueron luego de años, el primero Crú y el segundo Ci, éste último “se nos
fue” allá en la pandemia. "¡Y quedaron shockeados los piernas!" dijera algún otro
egresado del Técnico por fuera del círculo rojo. O sea me quedé sin ningún Rodríguez.
– dijo el secesionista RG- con los cuales viví casi todo. Alegrías y desdichas
de toda laya.
¡Si tendré anécdotas de
vida en las que estaba Crú!. La primera ya la conté y es del año 60, o sea, si
contamos hasta hoy 2024 -el siglo y milenio posterior- a alguno se les escapará
“esos dinosaurios”, cosa que a él no lo afectaba, al contrario. “¡Pero
esclarecidos gallego!, ¡Ah, Y pelotudos!” repetía hasta el cansancio en
nuestras escapadas a Tafi del Valle. Le encantaba definirnos así pese a que,
hace tiempo, el mismo descubrió, que ni la teníamos tan clara ni éramos tan
pelotudos.
Como quiero que esto
vaya a mi muro de Facebook iré “acortando” el texto, pues la parte que me falta
para explayarme sobre Cru pasará a mi Blog: thewallrg.blogspot.com al cual no
lo “juna” casi nadie!
Fue el primero del grupo
en casarse con Yolanda -su novia- allá por el 73. Y se fue con la cabeza
erguida por su familia de mujer e hijos “políticamente” correctos. De ello, y
en general de su Boca Juniors y su Tucumán nos tenia informados sobre todo a
los que ya no estamos allá. Y si bien despotricaba contra el “ser tucumano”. “¡No
valimo ni aca gallego!” Era hincha de San Martin, de Boca y si el “diarero” o
mejor “gacetero” -en tucumano básico- no le dejaba un día La Gaceta. ¡Lo
excomulgaba! ¡SARAVÁ hermano! Diosito te tiene un lugar reservado, allá en el
cielo exclusivo para tucumanos, así que te pido ¡por favor no te quejes!

Hermoso homenaje Pelusa
ResponderEliminarMuy bueno tus párrafos de anécdotas y recuerdos en omenaje al compañero y amigo Carlos..La verdad que aparte de sorpresa nos dejó dolidos y bajoneados la verdad quie mejor que voz Gallego que sos el de mayor facilidad para escribir y el más llegado a él. Me adiero a este omenaje y te agradezco por áberlo compartido un abrazo grande para todo el grupo..
ResponderEliminarEs hermoso lo q escribió sobre mi tío q alegría saber q tuvo buenos amigos el era muy bueno con todos para mí fue una persona muy especial mi querido tío Carlos
ResponderEliminarHermoso tu relato... sabes que si bien solo fui compañera tuya y de CIR en la oficina, cada vez que hablamos, me vienen a la memoria esos tiempos... En aquellas épocas de Intendente, me lucia con los amigos gringos que llevaba por Tafi del Valle, y sé que a él también le encantaba ir a los almuerzos o cenas que teníamos... para mis amigos, que venga el Intendente de Tafí era todo una "experiencia a fotografiar" y comentarios en boletines universitarios en el regreso.
ResponderEliminarAyer falleció una prima muy querida... una bella persona, que hacía un poquito el rol de mamá, con mi hija que vive en Tucu.
Y que que te voy a robar la frase de Cortázar, para recordar a Maria Rosa.
Amigo querido... un besote...
Mil gracias a todos los que comentaron...solo aparecen como anónimos "cosas de blog que no sé! identifico a Judy Diaz unicamente
ResponderEliminarExtraordinario relato,gallego querido!!!
ResponderEliminarLo pinta tal cual fue y lo compartimos hasta último momento!!.Una persona extraordinaria y muy buena!!!!