Corto relato de un encuentro, aunque forzado: muy grato
"Vos gallego como siempre mezclando
conceptos y hechos" suelen murmurar en los pasillos tus lectores, eso en mi
opinión es lo más grave. ¡Bueno no es para tanto!, pero si es cosa seria, como
le decía tu viejo a tu vieja.
Perdoname hermano yo ya me cansé de
defenderte.
Hoy ya es casi Marzo del 2025, la
gente se prepara para el carnaval jujeño mientras vos tenés a tu estado de
salud "en capilla", tus finanzas "en coma grado 3" y tu
situación familiar en indefinición permanente.
Y la hago corta, como les gusta a
tus amigos y parientes con poca paciencia para leer a los que, como vos, se van
por las ramas y no cuentan la historia como debe ser.
Sin embargo tuviste tiempo para
retrucarme. “Allá ellos (dijo Mundstock) pues no saben que las ramas son las
del árbol genealógico que, al fin y al cabo son la vida misma, y es: donde
mejor canta el pájaro" (Alejandro Jodorowsky.)
Epílogo: entraste a los consultorios
de la calle Lavalle, casi Salta; y la encaraste a la secretaria: "Niña
dígale a la Licenciada que Ricardo viene a molestarla!". Aunque sonrió de
entrada, la mina te miró fiero pero...apenas dos minutos después estabas
charlando con Judit y en menos de cinco absorbiste tu dosis semanal? de
buenas ondas. Saravá Colina! pensaste mientras te ibas a la parada del ómnibus
con una sonrisa dibujada típica de foto familiar.
Foto: Cielo de fines de febrero, desde el patio trasero.


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