Es normal que pase...
De los relatos del tío Pelu…
“A la vejez, viruelas”. Si bien es tomado de un refranero
español suelo auto aplicármelo. Por lo de “Tio Pelu” título que pude adoptar
recién a edad bastante madura, un poco antes de ahora.
Uno de los significados que se atribuyen al refrán es:
“se dice cuando algo sucede fuera de lugar o tiempo” (a destiempo me gusta más)
Antes, pero mucho antes que comenzaran a llegar mis hijos, yo me auto definía como el tío ideal. El tío piola. No el tío Alberto de Serrat
ya que tampoco “tuve la suerte de aquel cochino”. Quizás era un título que
le venía bien a mi forma de ser, traída a colación por una psicóloga "outsider”
quien me definió como un tipo “fresco”. Mi vieja solía decir que un tipo
era un “fresco” cuando se adelantaba en la cola de la panadería, ejemplo
bastante naif por cierto.
Yo creo que, cuando quise escribir la sensación que
experimenté al encontrar esta foto de tres de mis hijos, tomada hace ya algún
tiempo, recordé haber leído y guardado, o frases o párrafos de textos de otros escritores, y hacer una especie de mixtura -ostentando quizás mi frescura- con esas
palabras a las que considero “peligrosas” cuando se trata de usarlas dentro de
un texto.
Y ahora sin llegar a “hacer una nube de palabras”, cosa de
la que hoy abusan aquellos que hacen estadísticas, las palabras en cuestión
serían o son: felicidad, recuerdos, memoria y olvido a las que agregaría sentimientos,
la que junto a recuerdos, son las únicas que destaco en plural.
“Vos escribís en “modo difícil!” me dijo hace algunos
años un ex compañero de trabajo: Marcelito (Ingeniero como yo), claro no debe
haber leído a Nietzsche ni a Hesse por nombrar solo dos. Sin embargo,
coincidimos en algo... que nuestra Mirta “leyenda” Legrand tiene la pésima
costumbre de preguntar a boca de jarro: “¿Sos feliz?”. Por eso digo que es la más
peligrosa, ya que decenas de escritores y filósofos se ocuparon de definirla, y
si el interpelado leyó algunas no podría contestarle sinceramente. ¡A mí me
encantaría decirle que no!, porque en realidad no sé con cuál definición
quedarme, sin embargo, como me gusta la fotografía me parece que la
felicidad es “fotografiable”. Ni siquiera hacer una película como hizo Agnes
Varda. ¡Es un montón!
De hecho, la fotografía que acompaña este texto difícil
muestra la felicidad en un instante “fotográfico”. Y Punto. Yo digo: bah!.
Hasta que leí un relato hace apenas unos días de Alexandra Kohan titulado: “Mar
del Plata. La (infancia) feliz”. De quien “robo” por ahora solo por ahora este
párrafo:
“¿O acaso no es asi la felicidad absoluta: una
imagen congelada en el tiempo, intocada, ¿a la que siempre se puede volver? ¿O acaso
no es así la felicidad absoluta: la que está destinada a culminar?”
Y cuando dije solo por ahora es porque ella cita a otros: “sabemos
por el psicoanálisis y también por Walter Benjamín, “que los recuerdos son
siempre deformaciones” …” Que la memoria está hecha de olvidos, que el olvido
no es su contrario” y sigue citando gente “Y también lo sabemos
por esto que dice Georges Perec: “El recuerdo nos engaña con mayor frecuencia
que el olvido”
Y me parece que hasta aquí está “tan difícil esta cosa”, que debiera parar pero es enorme mi tentación de citar a otros dos. A la
primera la cita la propia Alexandra Kohan: “Se escribe, dicen, con una
mano arrancada a la infancia” (Maria Negroni)
Y aquí confiesa el padre más o menos joven -lo fui a los 31 por primera vez- y claro, el confeso “tio viejo” que hace algunos años -no muchos- hizo suya una de las frases de Cortázar tomada de “Rayuela”. La preferida al menos.
“Cada vez iré sintiendo menos y recordando más,
pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de
caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el
discurso”.
Nota: ahí tenés Marcelito, creo que salió difícil, eso si no necesité hacer una nube de palabras para que estén incluidas las que pueden ser controvertidas en su definición, claro!


RG, cuando le preguntaron a José Saramago en un reportaje si era feliz, contestó "sí, pero no vivo contento. No se puede vivir contento cuando en el mundo pasa lo que está pasando"
ResponderEliminarTenés razón corazón o Saramago la tiene...aunque yo al citar las frases de otros escritores solo quiero decir que se la sobre utiliza a la palabra Felicidad bajandola de categoria generalmente...por eso esos que escribieron me dejaron pensando...sobre todo Marta Negroni
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