De amigos que se van

 

Escribir sobre Rolo…

no es chiste aunque lo parezca... ¿Será mi forma de orar?

 

            El martes pasado 5 de Agosto murió Rolo Fernández. Esa mañana cerca del mediodía, Manolito Lobos me pasó un audio de WhatsApp diciendo: “RG te tengo que dar una mala noticia, se nos fue el flaco, lamentablemente…”

            Estaba complicado su cuadro allá por los últimos días de Julio. Yo, de casualidad, me encontré con su hijo Eduardito en el Sanatorio del Rosario, pues había intentado retirar una copia de biopsia de mi vieja operación de próstata. Allí me contó todo el proceso de su enfermedad, de difícil diagnóstico aún hasta su muerte.

            El ultimo día de julio recibí un WhatsApp de Eduardo hablando de algo irreversible. ¡Había que orar!, algo que me reclamaba mi hermana, que yo debía hacer, a pesar de que ella lo hacía por mí y mis hijos hasta que falleció, hace poco, de manera aún más inesperada que Rolo. Bueno, ya nadie me pide eso. Ella al menos sabia que no era mi fuerte. Yo, en cambio escribo antes, durante, y después de que mis “cercanos” se van…fallecen. Palabra para mi rebuscada para decir: mueren.

            Victor Rodolfo Fernández no iba a ser la excepción a esa norma o protocolo impuesto a mí mismo. Entonces aquí va lo mio:

            - “Tenga cuidado Inge…con los Fernández, sobre todo los “caipilas”-

            Ante tamaña frase, apelo a la IA quien, al preguntar por tal término, me lleva directo al Brasil y me dice: “caipira es una palabra que se asocia a la música de la gente que vive en el campo -zona rural de Sao Paulo- y su modo de vida simple y en conexión con la naturaleza”. De hecho que, si me tentase con preguntarle que relación tiene con la “caipirinha” la IA me pasearía por lo que es el trago Brazuca y sus efectos y no es el caso, ya que aquí estoy escribiendo sobre Rolo “caipila” Fernández en lugar de orar por su alma.

            Confieso que solo a él le escuché decir ese término después de un año de trabajar codo a codo en la “Coope”. Trabajé junto a Alfredito, Rolo y toda "su banda" durante casi nueve años, sin distinción de rangos, jerarquías, etc. aunque hubiera un organigrama en la empresa que dijera lo contrario.

            Si alguna vez le pareció, a alguien de CTJ que era una especie de mano derecha mía se equivocaba, pues Rolo “era una cosa seria” (diría mi viejo). Era como les explico: ¿manos? -ambas-. Ojos, oídos y hasta a veces criterio común. Confidente, socio, cómplice, no muchos varones fueron cómplices míos. De las buenas, de las malas y de las peores acciones o “asuntos”. Quizás lo obligaba mi extroversión, yo cuento todo cuando tengo una oreja cerca, y la de Rolo era eso: oreja cercana y tenía la lealtad de un samurai.

            Hete aqui que, antes de volver al término “caipila”, aclaro que no escribo en homenaje a Rolo, su amistad y exagerada lealtad. ¡Me desahogo, tal como si orase! Esto se lo aclaro a mi hermana que desde arriba debe estar criticando mi incapacidad para orar. “No es lo mismo que rezar hermano!” solia decirme.

            Es sabido que los tucumanos suelen poner apodos a cuanto ser “apodable” se les cruzara en el camino. Rolo era de esos aunque era de Los Lapachos? y no erraba. “Ud. es un tucumano trucho RG!”. No juega al truco, ni a la billa y no es hincha de San Martin. Si algo lo sorprendió desde el primer momento, allá por Mayo del 2006, fué cuando me escuchó decir por primera vez el término “yuto”. Menos mal que alguna vez por televisión, Jaime Torres aclaró, que era un término que hasta los mismos jujeños lo usan con matices distintos: desde lo peyorativo hasta lo cariñoso. Y aquí viene la asociación con el “caipila” de Rolo. Se auto cargaba, ya que cuando aparecía en nuestro display de gente de la Seguridad Industrial un “distinto”, sin ánimo de ofender, y siempre con la sonrisa dibujada en su rostro decía casi con admiración: “mire Inge ése no es un “caipila” como nosotros!”

            Desde el primer dia de mi segunda llegada a la Cooperativa, el tipo me marcó el camino por el que yo debia transitar con la disciplina, el honor, la autocritica y la lealtad de un samurai. (ver codigo de honor en la IA).

            Cuando me retiré de CTJ a fines de Agosto de 2014, lo agendé en mi celular como Rolo “caipila” Fernández. Me tendria él agendado a mi como el "caipila" RG. No creo era demasiado respetuoso. SARAVÁ amigo, hermano y excompañero de laburo, Rolo querido!



La "banda" de CTJ en esos años...




           


Comentarios

  1. Ing.Garcia !! Gracias por las palabras y esos momentos compartido con mi Padre, Abrazo.

    Eduardo

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