La 156!!



Subtítulo entre paréntesis a lo Woody Allen (o de como te “robaron” esa camioneta y al final solamente fue una “gaffe” tuya)

             Corrian los noventas, mediados o un poco más. Vos tenías a cargo una camioneta Saveiro, de hecho “La N° 156”, y de noche la guardabas en la improvisada cochera del Monoblok “M” en la esquina “peronista” –definición tuya que no viene al caso explicar- de Dorrego y Juana Manuela Gorriti.
             Por las mañanas, bien temprano tipo seis menos cuarto o antes, quizás: te tocaba la puerta del Depto. Tu colaborador la “Garza” Garay Q.E.P.D. al tiempo que, por la ventana que daba a la explanada del edificio, te decía: “vamos ingeniero son casi las 6 de la mañana”. A esa altura de la mañana vos ya lo esperabas vestido listo para ir a laburar, asi que sacabas la mano por la ventana y le dabas la llave para que “vaya calentando el motor” diciendo: “ya bajo Garcita!”.
            Pero esa mañana la cosa cambió. Antes que salieras de tu casa, “La” Garza volvió a tocar la puerta y “a boca de jarro” te dijo: “ingeniero, la chata no está!”. Te asomaste, a esa especie de balcón que tenia la explanada del edificio, y miraste hacia el lugar en donde debía estar estacionada la “chata” y, efectivamente no estaba!. De inmediato entró a funcionar tu estado favorito: “la desesperación”; y le dijiste: “me la robaron Garcita!”. La cara que puso Garay en ese momento es inexplicable, sin embargo pensó y dijo: “llamemos por teléfono a la Empresa!, a Huguito! –era Alarcón el mecánico de Taller- quien, además era mecánico de todos los autos que habías tenido desde el año 83, hasta ese momento, mediados del 95.
              Como no tenías teléfono en el Depto. Por razones que deberás explicar en otra nota, la Garza corrió hacia la Terminal de Omnibus –apenas a cuadra y media de allí- y desde un Público de ENTEL llamó a la D.E.J. (ya explicaste antes: Dirección de Energía de Jujuy) a Huguito, para que comande casi de incógnito, un operativo rastreo de la 156!. Vos estabas anodadado, sentado en una de las dos sillas que quedaron en tu Depto. luego de la mudanza definitiva de tu familia a Tucumán: “harina de otro costal!”, pensando en qué consecuencias tendría para vos y tu laburo, incluído el tema económico ya que tendrías que pagarla?; Cómo? De dónde?.
               Llegado que fuera “Huguito”, el mismo sugirió que fueran a la Comisaría 2da. que estaba apenas a cuatro cuadras de allí, cosa que hiciste vos acompañado por “la” Garza quien tenía amigos policías en toda la provincia; mientras, ya lo habías autorizado a Huguito, que por radio comunique la novedad a la Central de la DEJ en Independencia 60 (Guardia Reclamos!), para que avisen a los móviles que estaban ya en la calle trabajando, y avisaran si veían a la camioneta en algún sitio de la ciudad!...un verdadero albur! –pensaste- mientras venían a tu memoria esa vez que te robaron “la” Ranchero en Tucumán y saliste “como un loco” a buscarla sin resultado alguno.
              Ya eran cerca de las 8 de esa mañana, cuando te sentaste enfrente de un oficial de turno en la 2da. Y presentaste la Denuncia de Robo que explicaba lo inexplicable, mientras el “sumariante” tecleaba una vieja máquina de escribir, a la cual se le trababan dos letras –por lo menos- mientras me decía: “tranquilo Ingeniero!, la vamos a encontrar déjelo por nuestra cuenta!”.
               Volviste a tu casa con la cabeza gacha y “la” Garcita a tu lado lamentándose de lo sucedido, y con una visión muy particular sobre las consecuencias que tendría sobre nuestra economía, la pérdida de “la chata”.
                Estaban ambos sentados en las dos únicas sillas que quedaban en el Depto. de Dorrego 74, P.B. “B”, mientras le contabas a Garay que esa mañana, pensabas “escaparte” de tu laburo, para ir a Cafayate con tu amigo Guillermito Alfonso a hacer una evaluación de condiciones de Seguridad, en una Bodega para el ingreso de dicho establecimiento a la flamante Ley sobre “Riesgos del Trabajo”. Y se te escapó nomás el dicho: “estoy meao por los perros Garcita!”. Cuando de repente se presentó Huguito en tu casa diciendo: “ya la encontraron Ingeniero!”, venga sígame tengo a dos de mis changos vigilando la camioneta, pero tiene que venir también la policía asi que esperaremos allí!”.
                 Huguito salió caminando delante de ti y de “la” Garza con total seguridad, hacia la Terminal. La “chata 156” estaba estacionada en el sitio destinado a vehículos que da a la calle, si!. ¡En La Terminal! Te apoyaste en la chata con total alivio/resignación, pero pensando en cómo fue a dar allí, y esperaste por consejo de Huguito a que llegara “la cana” para abrirla y ver que todo estaba en su lugar!. La “Chata” había dormido allí toda la noche! Vos confesaste que la habías dejado estacionada allí esa noche muy tarde 23,45 hs aproximadamente!.
                  Había cuatro personas contigo alrededor de la Chata, escuchando tu anécdota, mientras la sonrisa que comenzaba a dibujarse en la cara de éstas, pasó del asombro a la carcajada! Era una noche de invierno típica de Junio en San Salvador, y vos habías deseado tomar un helado de postre, y, como no había heladería cerca de tu casa, decidiste salir en la camioneta, en dirección a la única heladería que podría estar abierta en invierno en Jujuy!: “El Pingüino”! Pues no!, estaba cerrada, asi que bajo una leve llovizna y con frío, decidiste pasar por la Terminal, que quedaba camino a tu casa y comprar un buen chocolate, quizás un Toblerone!. Estacionaste la “Chata”, compraste varios chocolates para otras noches parecidas y saliste de la Terminal caminando! a tu casa que quedaba: “ahí cerquita nomás!” a una cuadra y media, es más si te parás en un lugar determinado de la misma, podés ver parte del Monoblok “M” donde vos residías allá por los noventa largos.
                La parte de la película que viviste, después de haberte “juntado” con la camioneta fue de ciencia ficción/suspense!. Tu ex compañero y amigo Enrique “el Ruso” Niewolsky, se enteró por tu otro amigo el “chuzo” Echazú, que a ti te habían robado la 156!. “Pero como?, dijo el “Ruso” si yo al pasar ésta mañana en el colectivo la vi estacionada en la Terminal! Pues allí de inmediato, se comunicó por radio con la camioneta que estaba rastreando a la 156! (con Huguito al volante) y le  dijo: “vayan a la Terminal que yo la vi allí!. Y aquí debieras terminar con lo aparentemente grotesco de la anécdota, pues no!. Ya que sabes que ahora viene lo mejor.
                Ya con la camioneta y la “garza” al volante, fueron a la 2da. A “levantar” la Denuncia, y mientras pedias disculpas al Oficial de Turno entre sonrisas nerviosas, y al darle tu mano al  “cana”, la Garza te escuchó con asombro digno de un chico de 11 años; prometer al policía “pagarles un asado a todos los que estén de turno”, el próximo Domingo que era Dia del Padre! (allí te ubicaste que era Junio del 95?). De hecho, que la “Garza” se ofreció a comprar el asado que calculó como para al menos, doce personas!. Vos eras y serás un inconsciente a la hora de prometer cosas!. Saldría una fortuna el asado? quizás!...pero eran los años noventa y vos eras un Ingeniero de la mejor Empresa Pública –todavía Repartición- de Jujuy y “que le podrían hacer a tu bolsillo” unos siete kilos de asado que la Garza compraría el Sábado próximo a la noche!; y en la misma 156 llegarse por la Comisaria 2da. A dejarle la carne a “los muchachos” –ya por entonces no unos simples “canas”- sino mas bien “cómplices del blooper del Ingeniero!.

NOTA: SARAVA “Garcita” y SARAVA! “Ruso” Niewolsky! 



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